HISTORIA DEL CACAO EN COLOMBIA

La primera exportación de cacao colombiano a Europa data de 1580, con un cargamento proveniente de Cúcuta, Norte de Santander. En el Valle del Cauca, los cultivos surgieron alrededor del año 1600, específicamente en Cartago y entre Puerto Tejada y Buga.

Este cacao Criollo o Caucano era considerado de primera calidad, con mazorcas de color rojo, un suave sabor amargo y gran aroma.

Colombia optó por conservar la calidad de los cacaos finos y de aroma de las variedades Criolla y Trinitaria. De este último tipo, surgido del cruce de Criollos Caribeños con Forasteros Amazónicos, se formaron los subtipos de cacao Angoleta, Cundeamor, Amelonado y Calabacillo.

Esta cantidad de mezclas, unida a la selección de materiales comunes generaron poblaciones con un alto grado de compatibilidad.

A mediados del siglo XX, el Mal de Machete y la enfermedad Escoba de Bruja afectaron los cultivos Criollo y Trinitario finos de los departamentos de Valle y Cauca, acabando con los cultivos de la época.

Posteriormente entre 1960 y 2000, se establecieron en diferentes puntos del país cultivos con semillas hibridas con el fin de afrontar esas enfermedades y la baja productividad. A partir del año 2000, Colombia entró en la etapa de propagación vegetativa y se fomentó el establecimiento de plantaciones comerciales, integrando variedades introducidas y endémicas.

Visítanos en nuestras redes sociales:

Carrito de compra